Thursday, December 22, 2011

NEW PLAY FESTIVAL


As the director of the theatre program at Bellarmine University, one of my greatest satisfactions has been the creation of an international playwriting competition. The festival consists of 10-minute plays, where we asked for submissions on a specific theme.

The first time the festival took place, the theme was “Anything Galileo” and we received close to 300 entries. A committee composed of faculty from different departments was in charge of reading and selecting the top eight plays, as well as our overall winner from those eight plays.

Because all the entries were blind, the committee members and the theatre faculty were all surprised to find out that the overall winner was a local playwright, which ended up receiving $150 while the other seven playwrights received $100 each. Then, during the actual festival, the audience was able to pick its favorite and that playwright received another $100.

This time around the theme of the festival is “Mathematics.” And for whatever reason, we have a small number of entries, 47. This time around, there is also less money involved for the producing plays ($50) and only $100 for the overall winner and another for the audience’s pick.

What shocked me most about the plays was not the low number of entries, compared to our last festival but rather the writing quality. Playwrights seemed to have harder times writing about mathematics. Some plays mentioned mathematics very little while others hardly at all. Few were the clever plays with a lot of numerical references and funny math puns.

As I get involved in this second festival, the theme reminds me of great plays about mathematics, specifically the play “Proof” by David Auburn, which won the Pulitzer Prize and the Tony for best play in 2001. Many people argue that “Proof” is not about math but about the relationship between the main two characters, which is exactly what the movie adaptation, with Gwyneth Paltrow and Jake Gallenhall tried to do to horrible results.

I write this entry even before our 2nd festival takes place. But after reading the eight winners for our second bi-annual playwriting festival of new 10-minute plays and laughing out loud, I am sure our festival will be as good and as popular as our first. If not, as the saying goes, “Three’s a charm.”


*************************************************ESPAÑOL****************************************************

Como el director del Programa de Teatro en la Universidad de Bellarmine, una de mis grandes satisfacciones ha sido la creación de una competencia de dramaturgia. El festival consiste en obras de 10 minutos en un tema previamente escogido.

El primer festival tuvo como tema “Galileo” y recibimos cerca de 300 propuestas. Un comité compuesto de varios profesores de diferentes facultades se encargó de leer y seleccionar las 8 obras para producción, incluyendo la ganadora.
Porque todas las propuestas no llevaban nombre, los miembros del comité al igual que la facultad de teatro se sorprendieron al saber que el ganador era un dramaturgo local. El cual recibió $150 dólares mientras que los otros siete escritores recibieron $100 dólares cada uno. Luego, durante el festival, la audiencia tuvo la oportunidad de escoger su favorito el ganador se llevó otros $100 dólares más.

Esta segunda vez el tema es “matemáticas”  y por cualquier razón el número de entradas es muy bajo, 47. Al mismo tiempo, la compensación monetaria para las obras escogidas también es baja, ($50 dólares), mientras que el dramaturgo ganador solo recibirá $100 dólares al igual que el ganador escogido por la audiencia.

Lo que me ha sorprendido mas esta vez no es el número tan bajo de entradas sino la calidad tan mala de escritura. Los dramaturgos parece que tuvieron más dificultad escribiendo acerca de las matemáticas. Mientras que algunos mencionaron las matemáticas muy poco, otros casi ni se preocuparon. Escasos fueron las obras que mencionaron números o que utilizaron el doble sentido con las matemáticas. 

Mientras comienzo a envolverme en este segundo festival, recuerdo algunas obras bonísimas que hablan de matemáticas, entre ella la obra, “Proof” del dramaturgo David Auburn, la cual recibió el Premio Pulitzer y el Tony por mejor obra nueva en el 2001. Algunos dicen que “Proof” no es una obra acerca de las matemáticas, sino una obra acerca de la relación entre los dos personajes principales, que es lo que quiso demonstrar el filme donde actúan Gwyneth Paltrow y Jake Gallenhal, lo cual no resultó.

Escribo esto antes de que sea el festival, pero después de haber leído las 8 obras que se presentaran en nuestro segundo festival bianual de dramaturgia de obras de 10-minutos y reírme un buen rato, estoy seguro que nuestro festival será tan exitoso y esperado como el primero. Y si no lo es, bueno, como dice el refrán, “La tercera es la vencida.”